Piel tirante, un cutis poco luminoso y una sensación de confort que parece desaparecer a lo largo del día: podrían ser algunas señales de piel deshidratada.
Pero atención: piel seca y piel deshidratada no son lo mismo.
La deshidratación puede afectar también a una piel mixta o grasa y aparecer en determinados periodos del año, sobre todo cuando cambian la temperatura, el clima o los hábitos diarios.
Entender lo que la piel está pidiendo es el primer paso para construir una rutina realmente adaptada a sus necesidades.
¿Piel seca o piel deshidratada?
La piel seca se caracteriza generalmente por una menor presencia de lípidos y es un tipo de piel.
La piel deshidratada, en cambio, presenta principalmente una falta de agua y es una condición que puede ser temporal.
Esto significa que incluso una piel que tiende a brillar durante el día puede estar deshidratada.
Entre las señales más frecuentes encontramos:
- sensación de tirantez;
- cutis apagado;
- pérdida de suavidad;
- líneas superficiales más marcadas;
- incomodidad después de la limpieza;
- maquillaje que tiende a marcar más la piel.
¿Por qué se deshidrata la piel?
Las causas pueden ser diversas.
Las temperaturas muy altas o bajas, el viento, la exposición al sol, el aire acondicionado y la calefacción pueden influir en el equilibrio de la piel.
También algunos hábitos de skincare pueden contribuir a la deshidratación. Una limpieza demasiado agresiva o una exfoliación excesivamente frecuente pueden dejar la piel menos confortable.
Por eso, cuando se tiene la piel deshidratada, no solo es importante elegir productos hidratantes, sino también hacer que toda la rutina sea más equilibrada.
Una limpieza delicada es el primer paso
Toda skincare empieza por la limpieza.
La piel debe quedar libre de impurezas y residuos, pero sin utilizar productos que la dejen excesivamente seca.
La Leche Limpiadora Nutritiva Antioxidante Biokosmo, por ejemplo, puede utilizarse dentro de la rutina para limpiar el rostro y prepararlo para los tratamientos posteriores.
Después de la limpieza también se puede utilizar un tónico, eligiendo siempre productos coherentes con las características de la propia piel.
Piel deshidratada: ¿qué productos utilizar?
Uno de los ingredientes más conocidos cuando se habla de hidratación cosmética es el ácido hialurónico.
El Sérum Facial Elastizante Antiedad Biokosmo contiene ácido hialurónico junto con aloe, baba de caracol y agua de Rosa damascena ecológica, y está pensado para ayudar a la piel a mantenerse suave, elástica e hidratada.
El sérum se aplica después de la limpieza y antes de la crema.
A continuación, se puede elegir una crema facial según el tipo de piel. Una piel deshidratada pero mixta podría preferir una textura más ligera, mientras que una piel también seca podría necesitar una fórmula más nutritiva.
Cuidado con la exfoliación
El exfoliante puede contribuir a dejar la piel más lisa y luminosa, pero no debe convertirse en un gesto excesivamente frecuente.
Cuando la piel está deshidratada o es especialmente sensible, una exfoliación demasiado intensa puede aumentar la sensación de incomodidad.
Es mejor, por tanto, respetar el modo de empleo del producto y observar siempre la respuesta de la piel.
Las mascarillas y los tratamientos específicos también pueden utilizarse periódicamente para completar la rutina, sin sustituir los gestos diarios.
La rutina para la piel deshidratada
Una skincare eficaz no tiene por qué ser complicada.
Por la mañana puede bastar con:
limpieza – sérum – crema – protección solar.
Por la noche:
limpieza – sérum – crema.
A estos pasos se pueden añadir tratamientos periódicos según las necesidades.
La palabra clave es constancia.
La piel deshidratada puede cambiar rápidamente en función de la estación, el entorno y los hábitos. Por eso es útil observar cómo reacciona y adaptar la rutina cuando sea necesario.
Elegir productos específicos, sin sobrecargar la piel, permite construir una skincare más sencilla, agradable y consciente.
